Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando.Jorge Manrique, coplas por la muerte de su padreSin la templanza, ¿viste tú perfecta
alguna cosa? ¡Oh muerte!, ven callada,
como sueles venir en la saeta.Andrés Fernández de Andrada, Epístola moral a Fabio
sábado, 6 de septiembre de 2008
Callada muerte
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viernes, 29 de agosto de 2008
Espacios y tiempos vacíos
Treinta radios de rueda rodean el eje,
del vacío depende el movimiento del carro.
Se recoge barro y se moldea,
del vacío depende la utilidad de la vasija.
Se instalan puertas y ventanas, para la habitación,
pero del vacío depende su utilidad.Por ello lo que es sirve de posesión,lo que no es sirve de obra.
Lao Tse, Tao Te King, XI
El ocio en el tiempo es como el espacio desocupado en un cuarto.
Shu Paihsiang (autor chino del siglo XVIII, citado por Lin Yutang en La importancia de vivir)Toda cosa existe por el vacío que la rodea.Antonio Porchia, Voces
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miércoles, 27 de agosto de 2008
Caleidoscopios
Los acontecimientos de nuestra vida se asemejan a las combinaciones de un caleidoscopio en el que, a pesar de que vemos algo diferente con cada giro, en realidad siempre tenemos lo mismo ante los ojos.
Arthur Schopenhauer, Aforismos sobre el arte de saber vivir
La sociedad se parece a los caleidoscopios, que giran de vez en cuando, y va colocando de distinto modo elementos considerados como inmutables, con los que compone otra figura.
Marcel Proust, A la sombra de las muchachas en flor
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viernes, 22 de agosto de 2008
Sentidos del olfato
Hay perfumes tan frescos como carnes de niños,
dulces tal los oboes, verdes tal las praderas.
Y hay otros corrompidos, ricos y triunfantes,
que tienen la expansión de cosas infinitas,
como el almizcle, el ámbar, el benjuí y el incienso,
que cantan los transportes de sentidos y espíritu.
Charles Baudelaire, Correspondencias, Las flores del mal, IV
El olfato es una vista extraña. Evoca paisajes sentimentales mediante un dibujar súbito de lo subconsciente. He sentido esto muchas veces.
Fernando Pessoa, Libro del desasosiego, 142
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jueves, 21 de agosto de 2008
Velocidad del tiempo
Después del almuerzo, un breve sueñecito.
Al despertarme, dos tazas de té.
Levanto la cabeza y veo la luz del sol
Que una vez más desciende hacia el Suroeste.
Los que son felices se lamentan de lo corto que es el día;
Los que están tristes se cansan de la lentitud del año.
Pero aquellos cuyos corazones no albergan ni alegría ni tristeza
Se limitan a seguir viviendo, sin preocuparse de "lo corto" ni de "lo largo".
Bay Juyi, Después del almuerzo
Muy a menudo he observado lo siguiente: cuanto más variados son los acontecimientos que nos pasan, más veloces transcurren los días para nosotros, aunque la suma de esos días, es decir, el tiempo transcurrido, se nos haga más larga; por el contrario, cuanto más monótonas son nuestras ocupaciones, más largos se nos hacen los días y más breve el tiempo transcurrido, o sea la suma. La explicación no es muy difícil.
Georg Lichtenberg, Aforismos, F-1021
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martes, 12 de agosto de 2008
Fascinación infantil por los mapas
Para el niño enamorado de mapas y grabados
el universo es igual a su vasto apetito.
¡Ah, qué grande es el mundo a la luz de las lámparas!
¡Y qué pequeño a los ojos del recuerdo!
Charles Baudelaire, El viaje, Las flores del mal, CXXVI
Debo decir que de muchacho sentía pasión por los mapas. Podía pasar horas enteras reclinado sobre Sudamérica, África o Australia, y perderme en los proyectos gloriosos de la exploración. En aquella época había en la Tierra muchos espacios en blanco, y cuando veía uno en un mapa que me resultaba especialmente atractivo (aunque todos lo eran), solía poner un dedo encima y decir: cuando crezca iré aquí. Recuerdo que el Polo Norte era uno de esos espacios. Bueno, aún no he estado allí, y creo que ya no he de intentarlo. El hechizo se ha desvanecido.
Joseph Conrad, El corazón de las tinieblas
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jueves, 7 de agosto de 2008
Filosofía de puertas abiertas
Son generalmente desdeñados los sitios descubiertos y se escrutan con curiosidad los retirados y ocultos. Las cerraduras tientan a los ladrones; si ven una casa abierta, siguen de largo.
Lucio Anneo Séneca, Cartas a Lucilio, 68
Hágoles cobarde y traidora la conquista de mi casa. No está cerrada para nadie que con ella se tope. No tengo más guardia ni centinela que la que los astros realizan para mí.
Michel de Montaigne, Ensayos, II, 15
Unidades de tiempo
Un día empuja a otro día; las nuevas lunas surgen y desaparecen; mas tú, cercano a la muerte, ordenas labrar los mármoles y con ellos levantas suntuosas edificaciones, olvidándote del sepulcro.
Quinto Horacio Flaco, Odas
¿Confiésalo Cartago, y tú lo ignoras?
Peligro corres, Licio, si porfías
en seguir sombras y abrazar engaños.
Mal te perdonarán a ti las horas;
las horas que limando están los días,
los días que royendo están los años.
Luid de Góngora y Argote, De la brevedad engañosa de la vida
viernes, 1 de agosto de 2008
Lo necesario, lo natural y lo vano
De los deseos, unos son necesarios, los otros, vanos, y entre los naturales hay algunos que son necesarios y, otros, tan solo naturales. De los necesarios, unos son indispensables para conseguir la felicidad; otros, para para el bienestar del cuerpo; otros, para la propia vida. De modo que, si los conocemos bien, sabremos relacionar cada elección o cada negativa con la salud del cuerpo o la tranquilidad del alma, ya que éste es el objetivo de una vida feliz, y con vistas a él realizamos todos nuestros actos, para no sufrir ni sentir turbación.
Epicuro, Carta a Meneceo
¡Cuán poco se necesita para colmar las necesidades de la naturaleza! ¡Y, en vista del placer, qué comparación entre la gratuita satisfacción de la conversación, de la sociedad, del estudio, y aun de la salud y de las bellezas comunes de la naturaleza, pero sobre todo de la tranquila reflexión sobre la propia conducta, qué comparación, digo, entre éstas y las afiebradas y vanas diversiones del lujo y del derroche! Los placeres naturales verdaderamente no tienen precio, tanto porque están por debajo de lo que cuesta obtenerlos cuanto porque están por encima de todo precio, debido al goce que proporcionan.
David Hume, Investigación sobre la moral
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